Paseando un poco por Twitter el día 28 de Diciembre,
esperando encontrar las típicas inocentadas de cada año hechas con humor
tratando de engañar algún amigo o familiar despistado, quedé sorprendido al
poder observar el gran volumen de comentarios o fotomontajes referidos a
nuestro amado presidente español, el señor Rajoy, sus preparados y competitivos ministros, o
también relacionados con la monarquía, la infanta o su marido en el caso NOOS.
Sin lugar a dudas, la población ha tomado conciencia e
indignación en la situación en que nos encontramos en el país y esta vez no le
echa la culpa a un solo partido, sino al sistema bipartidista, la corrupción,
los desahucios, la pobreza infantil, la pobreza energética, las leyes que nos
imponen a base de ganar el mercado financiero poder y control respeto al cada
vez más empobrecimiento del empoderamiento del pueblo, que ve perder cada día
más, sus derechos, sus libertades, su libre expresión (Ley Mordaza), a costa de
unas transnacionales que gracias al TTIP van a tener más poder que nunca o bien
abre las puertas a la privatización definitiva de los servicios públicos (lo
que ahora es de la ciudadanía pasará a ser gestionado por corporaciones que
impondrán sus condiciones). Lo que debería
ser tan solo una inocentada del día 28 de Diciembre, es una cruda realidad de
una inocentada invertida que hemos de soportar todo el año.
Este día también hemos podido ver a los líderes de CIU y el
PNV en una reunión para analizar lo que les puede suceder en las próximas
elecciones o como combatir la fulgurante entrada de Podemos en sus territorios.
Al President de la Generalitat, Artur
Mas, le acaba de llegar un opositor fuerte, que no viene a subordinarse ante
nadie a cambio de consultas. Por ahora
le iba bien engañando a los catalanes tocando un tema tan sensible y de
emociones como la posible independencia de Catalunya, desviando los tantos
casos de corrupción, entre los que destacan el caso Palau o Pujols, el aumento
de los desahucios, el aumento de gente viviendo en la calle, que uno de cada
tres niñas/os estén en pobreza o riesgo de exclusión y muchas cosas de las que podríamos hacer una
lista extensa. Que la derecha de CIU se haya vuelto independentista y se haya
apoderado del movimiento y el sentimiento, ha dejado descolocado a los que han
sido independentistas de siempre como ERC que ven perder su lógico protagonismo
en este caso, teniendo que aceptar las reglas de CIU y ver crecer el poder de las CUP (del cual Mas
está muy interesado). Mientras tanto el PSC i ICV-EUiA ven quedarse en tierra
de nadie perdiendo bastante protagonismo y los del PP que pasarían a tener
menos voz que el partido de Ciutadans, siendo ya su protagonismo de oposición
bastante escaso. El pueblo catalán es libre de decidir por sí mismo su futuro,
que relación quiere con el resto del estado, independencia o no independencia,
mediante un proceso constituyente democrático pero no siendo engañado por CIU mediante
políticas neoliberales empobreciendo al pueblo.
Este 28 también recuerdo a todas esas personas, que sufren
hepatitis y que el estado no les finanza su medicación que cura en un 95% de
los casos. La excusa de no hay dinero, no sirve. Es triste ver construir cosas
realmente inútiles mientras no hay dinero para financiar el medicamento,
muchísimo más barato que esas construcciones. Hay dinero para pagar a
Florentino, la indemnización multimillonaria de Castor dos días después pero no
para curar vidas. Donde está la ética y la moral? Algún día y espero que no muy
tarde, alguien tendrá que dar explicaciones sobre esto, porque el único nombre
que le pongo es “crimen”. Los políticos están para y por el pueblo no para
facilitar la vida a multimillonarios, banqueros y corruptos.
Hoy 28 de Diciembre, las inocentadas no son inocentadas, son
realidades que nos podemos tomar con humor pero que mañana y el resto de
días deberemos combatirlas con inteligencia y no entrando en su mundo del
miedo. Cada vez más la gente despierta, abre los ojos y pide a gritos “basta ya”!!.
Hoy me acuerdo de esos días de las
plazas llenas de gente, lo que todos recordamos como la indignación del 15-M. Ese
15 despertamos de nuestra ceguera, tomamos la palabra y nos comprometimos como
pueblo por nuestros derechos. Bonito sería que otra vez ese número 15 (año
2015), fuera el año del cambio real de nuestro sistema y es que quizás los
Mayas, con su famoso calendario que acababa en 2012, tuvieron razón, al señalar
que estamos viviendo el fin de este mundo conocido.




